Ape Out

Gabe Cuzzillo / Bennett Foddy / Matt Boch, 2019

Ape Out es un verbo. Un estallido con una estética y un ritmo muy específicos. Una venganza explosiva hecha de pura rabia y estilo, que suena a un jazz crudo, que golpea con las baquetas y los puños. En los confines de un laboratorio secreto, un gorila revienta la jaula en la que lo tienen preso, y emprende una huida frenética y salvaje hacia el exterior, arrasando todo lo que tenga la mala suerte de cruzarse en su camino. Ellos tienen rifles, lanzallamas y explosivos. Tú tienes un cuerpo enorme, toneladas de ira y una dirección fija. Hacia afuera, hacia la siguiente puerta y de repente son los demás quienes están encerrados contigo.

La colaboración entre el diseño de Gabe Guzzillo, el sonido de Matt Boch y el arte de Bennet Foddy devuelve una de las mayores y más intensas celebraciones recientes de la estética y la comunicación videolúdica. Visualmente, le bastan unos pocos colores intensos para diferenciar sus elementos básicos y constitutivos: enemigos blancos sobre fondo oscuro, el simio naranja atravesando el espacio como un cometa enloquecido, los charcos de sangre roja dejando una estela por el suelo y las paredes. El movimiento y el choque entre todos ellos convierte, luego, cada centímetro cuadrado de pasillo en un lienzo que registra el rastro de nuestra furia.

Ape Out

En lo sonoro, Ape Out es puro jazz jugable, un caos aparente improvisado sobre una estructura fija que se abre para que nos dejemos llevar por nuestros instintos más básicos. La coreografía y la música son como el huevo y la gallina, y es imposible saber dónde empieza una y termina la otra mientras vamos bailando niveles. La caja, el bombo y los platos; tiros de escopeta, bombazos y gritos ahogados; el golpe duro y seco de los brazos del gorila, los címbalos cuando los enemigos estallan y lo llenan todo de rojo. Pintura, melodía y movimiento: Ape Out está hecho de puro juego, relleno de música y cubierto de un caramelo refinadamente violento.

Improvisar, adaptarse, inspirarse, liberarse. Maniobrar por todos los canales comunicativos que florecen y crean un marco experiencial crudo y primario. Ape Out cuenta una historia muy básica, pero en su superficie se reflejan esos deseos inconfesables que a veces tenemos de rugir y devolverle con intereses al mundo todo lo que nos ha hecho. Un ejercicio de violencia autoconsciente, pero que sabe de dónde viene y hacia dónde se dirige: de abajo a arriba, de nosotros a ellos, de la víctima al verdugo.

Gameplay por NoCommentaryHub